En el verano de 2015, arqueólogos que trabajaban alrededor del palacio micénico de Néstor en Pilos, Grecia, descubrieron una tumba con los restos de un guerrero datado en 1500 a.C. Junto a él se halló un sorprendente tesoro de armas, joyas de oro y otros objetos, la mayoría de estilo minoico. Incluso se realizó una reconstrucción facial del individuo, al que se le dio el nombre de Guerrero Grifo.
Un hallazgo inesperado
En noviembre de 2017, el equipo de la Universidad de Cincinnati anunció el descubrimiento en la misma tumba de un objeto verdaderamente asombroso: un sello tallado en una piedra preciosa que los investigadores consideran una de las mejores obras de arte prehistórico griego jamás encontradas.
Ágata de Combate de Pilos
El sello recibió el nombre de Ágata de Combate de Pilos por la escena de batalla que representa. Encontrado hace un año, el objeto tuvo que ser limpiado del caliza que lo envolvía. Al revelar su forma original, los expertos comprendieron que tenían en sus manos una auténtica miniatura maestra.
La calidad del tallado y la delicadeza de los detalles convierten al sello en la obra de glicótica más refinada de la Edad del Bronce en el Egeo. Según Jack Davis, jefe del Departamento de Arqueología Griega de la Universidad de Cincinnati, la representación del cuerpo humano y su musculatura alcanza un nivel de detalle que no volverá a aparecer hasta el periodo clásico, mil años después. “Es un descubrimiento espectacular”, afirma.
Detalles del tallado
La escena de combate fue tallada meticulosamente en una pieza de piedra de apenas 3,6 cm de largo; los adornos de las armas miden aproximadamente medio milímetro y solo son visibles con lupas potentes y fotomicroscopía.
Interpretación
En la imagen se observa a un guerrero que, tras haber derrotado a un oponente tendido a sus pies, dirige su espada contra el cuello de otro enemigo. La escena evoca las épicas batallas de la Ilíada, aunque los investigadores evitan afirmar que sea una representación directa del poema homérico. Lo que sí creen es que ilustra una leyenda muy conocida entre minoicos y micénicos.
La Ágata de Combate de Pilos no tiene precedentes entre los hallazgos de la era minoica‑micénica. Los investigadores aseguran que obligará a replantear nuestra comprensión del arte griego de la Edad del Bronce. El sello sugiere que los minoicos, originarios probablemente de Creta, ya producían un tipo de arte que hasta ahora se creía imposible de alcanzar.