Akhenatón y la fundación de Amarna
El faraón Akhenatón, conocido también como Amenofis IV (Neferkheperure), gobernó Egipto durante 17 años. En el año 5 de su reinado, en 1346 a.C., tomó la radical decisión de trasladar la capital a un sitio desértico llamado Tell el‑Amarna, a 300 km de Tebas. En menos de quince años levantó una ciudad completa –palacios, templos y santuarios– dedicada al Aten, el único dios solar que intentó imponer en la dinastía XVIII.

La ciudad de Tell el‑Amarna reconstruida en 3D. © Archéovision - Archéotransfer
Descubrimientos recientes en los cementerios de Amarna
Un estudio publicado por The Guardian el 6 de junio de 2017, liderado por la arqueóloga Mary Shepperson (University College London), analizó dos cementerios excavados entre 2006 y 2013 como parte del Amarna Project.
Cementerio del Sur vs. Cementerio del Norte
En el cementerio del Sur no se hallaron particularidades notables, salvo la ausencia de restos de personas mayores de 50 años. En contraste, el cementerio del Norte contenía únicamente esqueletos de niños, adolescentes y adultos jóvenes, enterrados en simples esteras trenzadas.

Excavaciones en las tumbas profundas del cementerio norte de Amarna. © Mary Shepperson / Amarna Project
Análisis de los restos óseos
Gretchen Dabbs, antropóloga forense de la Southern Illinois University, examinó 105 individuos. Más del 90 % tenía entre 7 y 25 años, con una media cercana a los 15 años. Las patologías más frecuentes fueron traumatismos y afecciones degenerativas: un 10 % presentaba osteoartritis y un 16 % de los menores de 15 años mostraba fracturas de columna, signos típicos de trabajos extremadamente duros.

Uno de los esqueletos infantiles hallados en el cementerio norte. © Mary Shepperson / Amarna Project
Interpretaciones y debate
El egiptólogo Marc Gabolde sugiere que estos jóvenes podrían haber sido mano de obra esclava, reclutada para la frenética construcción de Amarna, cuyas tumbas se encuentran cerca de canteras de piedra. “Nadie se ofrecía voluntariamente a trabajar en Amarna”, explica. El faraón había prometido casas y tumbas a los sirvientes que se establecieran allí, pero la evidencia indica que muchos eran niños forzados a tareas físicas.
La procedencia de estos niños sigue sin aclararse; futuros análisis de ADN o de isótopos de estroncio podrían determinar si eran egipcios locales o procedían de otras regiones.

Una tumba con hasta seis cuerpos de jóvenes adultos del cementerio norte. © Mary Shepperson / Amarna Project
Conclusiones
El cementerio del Norte obliga a reconsiderar la narrativa tradicional de Akhenatón, sugiriendo que parte de su ciudad‑estado fue erigida mediante trabajo infantil forzado. La ciudad fue abandonada tras su muerte en 1329 a.C., apenas quince años después de su fundación, dejando tras de sí secretos aún por desenterrar.
*El Amarna Project depende del McDonald Institute for Archaeological Research, Universidad de Cambridge.*