Durante dos décadas, Carl Philipp Emanuel Bach dirigió la vida cultural de Hamburgo como director municipal de música. Nacido hace más de 300 años, el hijo de Johann Sebastian Bach descansa bajo la cúpula del Michel.
Infancia turbulenta y juventud formativa
Johann Sebastian Bach, casado dos veces y padre de veinte hijos, tomó el cargo de concertino en Weimar cuando nació su tercer hijo, Carl Philipp Emanuel, el 8 de marzo de 1714. Tres años después la familia se trasladó a Köthen, donde el padre se convirtió en Kapellmeister de la corte del príncipe Leopold.
Tras la muerte de su madre en 1720 y el nuevo matrimonio de su padre, la familia se mudó a Leipzig en 1723, donde Johann Sebastian asumió el puesto de Thomaskantor. En el bullicioso apartamento del cantor, Carl Philipp Emanuel recibió sus primeras lecciones de clavecín y composición, acompañada por los estudiantes y músicos que visitaban la casa.
De Sajonia a Prusia
En 1731 comenzó a estudiar derecho en Leipzig y, a los 17 años, completó su primera obra, el "Menuet pour le Clavessin". Continuó sus estudios en la Universidad de Frankfurt/Oder y trabajó como profesor de piano, participando en festivales musicales.
En 1738 se trasladó a Berlín, donde el príncipe Federico, futuro rey Federico el Grande de Prusia, lo contrató como clavecinista de la orquesta real. Allí contrajo matrimonio con Johanna Maria Dannemann en 1744, con quien tuvo dos hijos y una hija.
Durante su servicio en la corte prusiana compuso algunas de sus piezas más importantes, como las “Sinfonías de Berlín” y las “Sonatas de Württemberg”. Además, publicó en 1753 su influyente tratado "Versuch über die wahre Art das Clavier zu spielen", que se convirtió en referencia para los teclistas del siglo XVIII.
Bach llega a Hamburgo
En 1767 falleció su padrino, el célebre compositor Georg Philipp Telemann, director de música de las cinco iglesias principales de Hamburgo y cantor del Johanneum. Carl Philipp Emanuel solicitó el vacante puesto y, a partir de 1768, asumió la dirección musical de esas iglesias, incluido el Michel, y la educación musical en el Johanneum.
Su labor en Hamburgo estuvo marcada por la composición de obras sacras, como el oratorio “Los israelitas en el desierto” (1769) y “La resurrección y ascensión de Jesús”, estrenado el 18 de marzo de 1778. También dirigió piezas de contemporáneos como Handel y Hasse, y publicó sus propias obras.
Descanso bajo la cúpula del Michel
Carl Philipp Emanuel vivió en Hamburgo durante veinte años. La gota y otros problemas de salud limitaron su actividad como clavecinista. En 1778 perdió a su hijo Johann Sebastian durante una estancia en Italia, y en 1788 falleció el 14 de diciembre en la ciudad hanseática. Su tumba, situada en la cripta bajo el Michel, está abierta al público.
Legado musical
Además de su producción compositiva, una de sus contribuciones más valiosas fue la preservación de los manuscritos de su padre. “No podríamos interpretar muchas obras de Johann Sebastian Bach si Carl Philipp Emanuel no hubiera conservado sus partituras”, comenta Jörg Bode, miembro de la junta del Coro Carl Philipp Emanuel Bach de Hamburgo, que lleva su nombre desde 1998 y mantiene viva la tradición musical de la ciudad.