Figuras Históricas

Alice Guy, la primera directora de cine

Alice Guy Blaché (1873‑1968) fue una pionera del cine francés y la primera directora femenina de la historia, conocida por El hada del repollo, filmado en 1896.

El hada del repollo

Alice Guy, la primera directora de cine Alice fue la quinta hija de Marie Clotilde Franceline Aubert y Émile Guy, dueños de una cadena de librerías en Chile. Nació en París en 1873. Mientras sus padres vivían en Chile, ella pasó sus primeros años con sus abuelos en Suiza; a los tres años se reunió con sus padres y se trasladó a Chile, donde aprendió español. A los seis regresó a Francia para continuar su educación en un internado.

En París estudió taquigrafía y, a los 21 años, se incorporó como secretaria al Comptoir Général de la Photographie. En 1895 la empresa pasó a manos de Léon Gaumont, quien se centró en la técnica y el reportaje. Alice logró convencerlo para que le permitiera rodar películas de ficción. Combinó el conocimiento técnico con la sensibilidad teatral y, en 1896, realizó El hada del repollo, creando de forma práctica el rol de directora: selección de actores, vestuario, escenografía y montaje.

Hasta 1907 dirigió la unidad de producción de la casa Gaumont. Contrató asistentes, decoradores y dirigió cientos de cortometrajes de diversos géneros, entre ellos El asesinato del mensajero de Lyon (1904), El esmeralda (1905), La señora tiene deseos (1906) y La vida de Cristo (1906). Esta última fue su primera gran producción, con 300 extras. Muy pocas de sus películas sobreviven hoy.

Una carrera en el cine

En 1907 Alice se casó con Herbert Blaché, operador de la sucursal londinense de Gaumont, y tuvieron dos hijos. Léon Gaumont envió a Herbert a dirigir la filial estadounidense, y Alice lo siguió. En 1910 fundaron su propia compañía, Solax, donde Alice ejercía como presidenta, directora de producción y creadora artística, mientras Herbert se encargaba de la parte ejecutiva. En 1913 Herbert asumió la presidencia de una empresa que absorbió a Solax. Alice siguió dirigiendo, pero la industria cinematográfica se trasladó a Hollywood; la gestión de Herbert provocó la venta de la compañía.

Tras divorciarse en 1920, Alice continuó trabajando como directora en Hollywood, aunque encontró dificultades para establecerse en un entorno dominado por hombres. Se dedicó también a escribir cuentos infantiles y a impartir conferencias en universidades y congresos de cine. Su obra no fue plenamente reconocida hasta años después de su muerte, pero su legado incluye la creación del cargo de director y la introducción de técnicas como el primer plano, la proyección invertida y el uso de animales salvajes.

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