Contexto histórico
En 1947, la independencia de la India estaba acompañada de una profunda violencia comunal. El último virrey británico, Lord Mountbatten, debía decidir entre dos alternativas: mantener una India unida bajo el concepto de Akhand Bharat o aceptar la creación de un Estado separado para los musulmanes, Pakistán.
Los intereses de los líderes indios
Mohammad Ali Jinnah, líder de la Liga Musulmana, exigía la creación de Pakistán y estaba dispuesto a aceptar cualquier acuerdo que lo garantizara. Por su parte, Mahatma Gandhi se opuso firmemente a la partición, afirmando que "no habrá partición bajo mi cadáver". Sin embargo, Jawaharlal Nehru y Vallabhbhai Patel, conscientes del riesgo de una guerra civil, consideraron que la partición era la única salida para evitar mayores derramamientos de sangre.
La intervención de Edwina Mountbatten
Edwina Mountbatten, esposa del virrey, visitó zonas afectadas por los disturbios y regresó convencida de que el Congreso no aceptaría la división a menos que los británicos la impusieran de manera decisiva. Tras compartir su impresión con su marido, Mountbatten pidió a Gandhi, Nehru y Patel que reconsideraran sus posiciones.
Los diálogos entre Gandhi y Mountbatten
Gandhi mantuvo seis reuniones con Mountbatten, sumando unas 14 horas de conversación, durante las cuales reiteró su rechazo a la partición. Según los historiadores Larry Collins y Dominique Lapierre, Gandhi comparó la división de la India con la famosa frase del rey Salomón: "No cortéis al niño a la mitad".
La postura de Nehru y Patel
Después de las conversaciones, Nehru y Patel expresaron su desacuerdo con la propuesta de Gandhi y apoyaron la idea de un plan de partición que limitara la violencia. El 3 de junio de 1947, Mountbatten presentó oficialmente su plan, que fue recibido con entusiasmo por Jinnah, quien vio cumplido su objetivo de crear Pakistán.
Conclusión
El proceso que culminó con la independencia de la India y la creación de Pakistán estuvo marcado por intensas negociaciones y diferencias entre los líderes del movimiento independentista. Mientras Gandhi permaneció firme en su rechazo a la partición, Nehru y Patel aceptaron la realidad de la violencia comunal y apoyaron la solución propuesta por los británicos.