
Orígenes y ascenso al poder
Carlos Martel, cuyo nombre significa “el que golpea como un martillo”, era hijo de Pepino de Herstal. Tras la muerte de su padre en 714, tuvo que enfrentarse a su suegra, Pléctrude, para reclamar el derecho a la sucesión que le correspondía.
Consolidación del poder
Astuto y determinado, Carlos logró ser nombrado mayor del palacio de Austrasia. Derrotó a los neustrinos y a los aquitanos, tomó París y reunificó el reino al vencer a los pueblos del este. No obstante, prefirió no usurpar el trono merovingio y gobernó en nombre de los reyes de esa dinastía.
La victoria de Poitiers
En 732, el duque Eudes de Aquitania le solicitó ayuda para repeler a los sarracenos. La decisiva batalla de Poitiers consolidó su prestigio y le valió el sobrenombre de “defensor de la fe y del cristianismo”.
Legado
Al morir, Carlos dejó el reino a sus dos hijos, Carlosmán y Pepino III, sentando las bases para la futura dinastía carolingia.