Clemente V
Bertrand de Got, arzobispo de Burdeos, fue elegido papa bajo el nombre de Clemente V en 1305. Su pontificado quedó marcado por decisiones que cambiaron el rumbo de la historia europea.
Supresión de los Caballeros Templarios
Junto al rey Felipe IV de Francia, conocido como Felipe el Bel, Clemente V ordenó la disolución de la Orden de los Templarios. En 1307 se arrestaron sus miembros y, tras juicios polémicos, el 13 de marzo de 1312 el Concilio de Vienne declaró oficialmente su extinción.
Traslado de la Sede Papal a Aviñón
En 1309, Clemente V trasladó la Santa Sede a Aviñón, iniciando el llamado “Cautiverio de Aviñón”. Este movimiento, motivado por la presión política francesa, marcó el comienzo de una época de gran influencia de la monarquía francesa sobre la Iglesia.
Coronación y últimos actos
Fue coronado en Lyon, en la iglesia de Saint‑Just, el 29 de noviembre de 1305. Tras la eliminación de los templarios, el papa decretó que sus bienes pasarían a la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén (los Hospitalarios). Clemente V falleció en junio de 1314, apenas un mes después de la ejecución de Jacques de Molay, último Gran Maestre templario.