Figuras Históricas

San Nicolás de Myra (c. 270 – 6 de diciembre de 345 o 352)

San Nicolás de Myra (c. 270 – 6 de diciembre de 345 o 352)

San Nicolás de Myra (c. 270 – 6 de diciembre de 345 o 352) – santo venerado tanto por la Iglesia Católica como por la Ortodoxa, y obispo de la ciudad de Mira (actual Demre, Turquía).

Los primeros testimonios escritos sobre él aparecen sólo en el siglo VI, durante el reinado del emperador Justiniano. Según la tradición, vivió a finales del siglo III y principios del IV, ejerció su ministerio episcopal en Mira y habría asistido al Concilio de Nicea (325), donde se condenó a Arrio, aunque sus contemporáneos no lo mencionan.

Los registros más antiguos confirman la existencia de un culto popular: su tumba se encontraba en la basílica de Mira y los peregrinos rezaban allí, considerándolo mártir. La primera vida hagiográfica que menciona al obispo data del siglo IX en Bizancio. El autor relata que Nicolás era hijo único de una familia adinerada, mostró modestia desde joven y evitó los placeres mundanos. Al heredar la fortuna familiar, la destinó a los necesitados y, como obispo, combatió tanto el paganismo como la herejía arriana.

Difusión del culto en Polonia

El culto al santo llegó a Polonia gracias a la reina Richeza, esposa de Mieszko II. Ella, descendiente de la familia imperial bizantina a través de su abuela Teofano, había adquirido devoción por San Nicolás en la corte de Constantinopla. Fue con su llegada al río Vístula cuando comenzaron a fundarse iglesias dedicadas al santo en territorio polaco.

Restos y legado

Los restos de San Nicolás se conservan, según la tradición, en la basílica de Bari, en el sur de Italia, donde también yace la reina Bona. En 1087, los barines trasladaron las reliquias desde Mira a Bari, convirtiendo a esta ciudad en el centro principal de su veneración.


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