Figuras Históricas

San Adalberto (956‑997)

San Adalberto (956‑997)

Vida temprana

Wojciech Sławnikowic (956‑997), conocido como San Adalberto, nació en Libice, sede de la familia Sławnikowice, hijo de Sławnik. Sus padres deseaban que se convirtiera en caballero, pero una grave enfermedad lo encaminó al sacerdocio.

Obra episcopal y misión

En 983 fue nombrado obispo de Praga, donde se destacó por su firmeza y su defensa de la fe. En 989, debido a tensiones con algunos fieles, abandonó la diócesis para dedicarse a la labor misionera. Sus viajes lo llevaron al conflicto con la corte pagana de los Árpád en Hungría y a la oposición a la venta de esclavos eslavos a países musulmanes.

La familia Sławnikowice rivalizaba con los Przemyslids checos y con el rey Boleslao II. En 955, Boleslao atacó Libice y asesinó a casi todos sus miembros; solo sobrevivieron Radzim, Gaudenty, Sobiesław (al servicio de Boleslao el Valiente) y Wojciech.

Martirio y legado

Tras varias peripecias, Wojciech llegó a la corte del emperador Otón III, pero no pudo regresar a Bohemia, donde su familia había sido aniquilada. Se refugió en la corte de Boleslao el Valiente y, desde allí, emprendió su última misión: la cristianización de los paganos prusos en 997. Durante la predicación fue asesinado, convirtiéndose en mártir.

Dos años después se redactó la “Vita Romana mayor de San Adalberto”, y su culto fue impulsado por el propio Otón III, quien fundó iglesias en su honor. En el año 1000, el emperador realizó una peregrinación a Gniezno, tomó la reliquia de su brazo cortado y la llevó a su imperio.


Publicación siguiente