Orígenes y familia
De ascendencia patricia, Julio César afirmaba descender de Iulo, hijo del legendario Eneas y nieto de Venus. Su linaje noble le confería gran prestigio en la República romana.
Conflicto con Sila y exilio
Enfrentado al poder de Sila, quien entonces dominaba la República, César fue forzado al exilio. No regresó hasta después de la muerte de Sila, iniciando entonces una brillante carrera política.
Trayectoria política
Primer sacerdote pontifex, luego cuestor y procónsul, César formó, en el 60 a.C., el primer triunvirato romano junto a Pompeyo y Craso, lo que le permitió ser elegido cónsul en el 59 a.C.
Conquistas militares
Buscó la gloria militar y, como estratega destacado, acumuló victorias en Galia, Italia, Grecia, Hispania, Egipto (junto a Cleopatra) y África. Tras la muerte de Craso y la derrota de Pompeyo, se convirtió en el hombre más poderoso del Mediterráneo.
Dictadura y reformas
Con el título de imperator, César se autoproclamó con plenos poderes. Implementó medidas sociales, urbanísticas y políticas que modernizaron las instituciones republicanas. Aunque se nombró dictador perpetuo, aspiraba al título de rey.
Asesinato
Temiendo una tiranía, los senadores lo apuñalaron durante una sesión del Senado el 15 de marzo del 44 a.C.
Deificación y legado
Tras su muerte, fue objeto de apoteosis, es decir, deificación, y su nombre se convirtió en sinónimo de poder, influyendo en títulos como «kaiser» y «zar».
Fechas clave: 12 o 13 de julio de 100‑101 a.C. – 15 de marzo de 44 a.C.

Estado: Estadista y dictador romano