Biografía
Hijo de Carlomagno, Luis el Piadoso se convirtió en rey de Aquitania a los tres años y, en 813, su padre lo coronó como emperador. Su estrecha relación con la Iglesia lo llevó a defender el cristianismo y a impulsar una reforma eclesiástica entre 816 y 819, continuando el renacimiento artístico de la época.
Reformas eclesiásticas
Durante su gobierno Luis promovió la Ordinatio Imperii (817), una decisión legal que buscaba asegurar la sucesión del imperio. Esta normativa favorecía al primogénito, Lotario, quien fue nombrado co‑emperador, mientras sus hermanos Pepino y Luis estaban sujetos a su autoridad.
Problemas de sucesión
El nieto de Carlomagno, Bernardo, se rebeló al desear una mayor parte del legado. Tras ser capturado, Luis le quemó los ojos; Bernardo murió por sus heridas. La Iglesia exigió penitencia pública al emperador, quien se humilló en 818, debilitando aún más su autoridad, ya mermada por revueltas de pueblos vecinos como los visigodos en España.
El nacimiento de Carlos el Calvo, hijo de un segundo matrimonio, complicó la sucesión. Al favorecerlo, Luis provocó la ira de sus hijos, quienes lo depusieron dos veces, incluida la batalla de Lies (833), que benefició al primogénito. Sin embargo, ante el poder de Lotario, Luis y Pepino reinstalaron a su padre en el trono en 834.
Últimos años y legado
El emperador falleció en 840, antes de enfrentar a Luis el Germánico, quien, resentido por la división de Worms (839) impuesta por Luis el Piadoso, planeaba atacarlo. Su muerte dejó el Imperio carolingio fragmentado.
Fechas: 778 – 840

Estado: Jefe de Estado
Título: Rey de los Francos, Emperador del Occidente