Tumād̩ir bint ʿAmr, conocida como Al‑Khansá (nacida antes del 610 y fallecida entre 634 y 644), fue una mujer de letras del siglo VII y la poetisa árabe más famosa de la literatura clásica.
Elegías
Al‑Khansá nació antes del 610 en Najd, en la Arabia preislámica, dentro de una familia acomodada de la tribu Banū Sulaym. El adjetivo "Khansá" de su apodo alude, por extensión, a la gacela. En el 612, su hermano Muʿāwiyah fue asesinado por miembros de otra tribu y ella incitó a otro hermano, Sakhr, a vengarlo. Sakhr resultó herido en la batalla y murió al año siguiente por sus heridas.
En aquella época, las poetisas componían elegías para los fallecidos y las recitaban ante la tribu en concursos públicos. Las elegías de Al‑Khansá, dedicadas a sus hermanos caídos, le granjearon respeto y notoriedad.
Sus cuatro hijos
Al‑Khansá tuvo cuatro hijos: Yazīd, Muʿāwiyah, ʿAmr y ʿAmrah. Todos fueron contemporáneos del Profeta Mahoma y, al igual que su madre, se convirtieron al islam.
La tragedia de al‑Qadisiyyah
En el 636, sus cuatro hijos murieron en la batalla de al‑Qadisiyyah, enfrentamiento entre los árabes musulmanes y los persas sasánidas durante la conquista musulmana de Persia. Al enterarse de la noticia, Al‑Khansá habría exclamado: "Alabado sea Alá, que me honra con su martirio. Confío en que mi Señor me reunirá con ellos en su inmensa misericordia".
Reconocimientos de sus contemporáneos
El poeta árabe al‑Nābighah al‑Dhubyānī la elogió diciendo: "Eres la mejor poetisa de jinns y humanos". Según otra versión, añadió: "Si Abu Basir no hubiera declamado ya sus versos, te diría que eres la mayor poetisa de los árabes. Ven, eres la mejor entre las que tienen pecho". Al‑Khansá habría respondido: "Yo soy la mayor poetisa entre los que también poseen testículos".
Legado literario
Durante el período abasí, en el siglo IX, se recopiló una antología de más de mil versos de Al‑Khansá, conservando su obra para la posteridad.
Ejemplo de su poesía
«¿Es polvo en tu ojo?
¿Es dolor?
¿O son lágrimas que brotan
por una casa
vacía de sus habitantes?
Mis ojos se asemejan,
cuando su recuerdo me toca,
a torrentes que fluyen
por mis mejillas.»
Traducción de Anissa Boumediène («Yo, poeta y mujer de Arabia», ed. Sindbad, coll. La Bibliothèque arabe‑Les Classiques, París)