Contexto y objetivo
Tras una dura derrota frente a los Chaulukyas de Gujarat en 1178 d.C., Muhammad Ghori comprendió que debía consolidar su poder sobre los señores musulmanes del norte antes de enfrentarse a los reyes hindúes. En esa época el Punjab estaba dividido en varios pequeños emiratos fundados por Mahmud de Ghazni.
Conquista del Punjab
En 1179 d.C. Ghori cruzó el río Indus y tomó la ciudad de Peshawar, entonces bajo el control de Khusrav Malik de la dinastía Ghaznaví. Dos años después, en 1181, lanzó una segunda campaña que le permitió someter a Sialkot y gran parte del Punjab.
Expansión hacia el sur
En 1182 Ghori avanzó hacia el bajo Sind, conquistó el reino de Dewal y obligó al gobernante hindú a aceptar su dominio. Tres años después, en 1185, tomó Lahore y extendió su territorio hasta la ciudad de Sirhind (también llamada Tabarhind por los cronistas musulmanes).
El desafío de los Chauhan
Sirhind estaba bajo la autoridad del rey Prithviraj III de la dinastía Chauhan, señor de Delhi y Ajmer. Con su nuevo bastión en el Punjab, Ghori decidió atacar al imperio Chauhan.
Batalla de Tarain I (1191)
En 1189 Ghori capturó la fortaleza de Bhatinda, también controlada por los Chauhan. Dos años después, en 1191, Prithviraj interceptó al ejército de Ghori en la llanura de Tarain (actual Narwana, entre Thanesar y Karnal). La batalla terminó con una victoria decisiva para Prithviraj, que obligó a Ghori a retirarse a Lahore para recuperarse.
Batalla de Tarain II (1192)
Durante el año siguiente, Ghori reforzó su ejército hasta contar con aproximadamente 120 000 soldados. En 1192 volvió a la llanura de Tarain y, usando tácticas de caballería ligera y arquería, derrotó a Prithviraj, quien fue capturado y ejecutado poco después.
Interpretaciones históricas
Los cronistas persas como Firishta y Nizam‑ud‑Din han registrado las dos batallas bajo el nombre de Narayan, una variante derivada de la escritura persa de la palabra Tarain. Investigadores modernos consideran que el nombre original del lugar es Tarain.
Consecuencias
La victoria de 1192 marcó el inicio de la dominación musulmana en el norte de la India y abrió la ruta para la posterior expansión de los sultanatos de Delhi. Muhammad Ghori regresó a Ghazni, donde continuó consolidando su poder hasta su muerte en 1206.
Este episodio también muestra la complejidad de los conflictos entre los reinos hindúes y musulmanes, que incluyeron numerosas escaramuzas menores que rara vez aparecen en los relatos tradicionales.
— Doctor Mohanlal Gupta