Remigio Morales Bermúdez nació en Pica (Taparacá) el 1 de octubre de 1836, hijo de Manuel Morales y Vera y Catalina Bermúdez y Soto‑Alciato. Sus estudios iniciales los realizó en Tarapacá, y aunque parecía destinado a ayudar en el negocio familiar del salitre, en 1854 decidió seguir una carrera militar.
Primeros años en el ejército
Se incorporó al ejército durante la revolución contra Echenique. Tras la victoria en La Palma (5 enero 1855) y su destacado desempeño, fue ascendido a capitán y pasó al batallón “Arequipa”. Ese mismo batallón entró en Lima en abril de 1865 y asaltó el Palacio de Gobierno.
Conflictos internos
Como sargento mayor, en 1868 se desplazó a Chiclayo para reprimir la rebelión del coronel José Balta contra el gobierno del general Mariano Ignacio Prado. Más tarde sirvió en Loreto y, bajo la administración de Manuel Pardo, comandó el batallón de gendarmes en Trujillo, ejerciendo también funciones de subprefecto.
Guerra del Pacífico
Con el estallido de la guerra contra Chile, Morales Bermúdez fue destinado al sur. Participó en la toma de Pisagua (2 noviembre 1879) y en las batallas de San Francisco (19 noviembre) y Tarapacá (27 noviembre 1879). También combatió en Alto de la Alianza (26 mayo 1880) y, tras la ocupación de Lima, se presentó ante Nicolás de Piérola en Ayacucho (julio 1881).
Alcanzó el rango de coronel y se unió a la resistencia encabezada por el general Andrés Avelino Cáceres, desempeñándose como prefecto de Ayacucho y coordinando la movilización de recursos que culminó en la batalla de Huamachuco (10 julio 1883). Tras el Tratado de Ancón, combatió en Canta contra las tropas de Miguel Iglesias, apoyando la ocupación de Lima por parte de Cáceres.
Carrera política y presidencia
En 1886 fue nombrado primer vicepresidente bajo el gobierno de Cáceres (1886‑1890). Tras la caída de Cáceres, el Partido Civil presentó a Francisco Rosas y el Partido Constitucionalista confió a Morales Bermúdez la continuidad del proyecto institucional. Fue electo presidente de la República para el período 1890‑1894.
Su gobierno, discreto pero activo, afrontó la situación de Tacna y Arica, cuya retención por Chile debía resolverse según el plebiscito previsto en el Tratado de Ancón, aunque las negociaciones se estancaron por la dilación chilena. Se promulgaron leyes para proteger la industria y el comercio, se inauguró la carretera de penetración a los Pichis y se impulsó la ingeniería minera.
Fallecimiento y legado
Remigio Morales Bermúdez murió antes de concluir su mandato, el 1 de abril de 1894. Su muerte desencadenó una sangrienta guerra civil por la sucesión del poder.