Aline Sitoé Diatta (entre 1910 y 1920 – 1944), a veces apodada "la Juana de Arco de África", es una figura emblemática de la resistencia anticolonial en la Casamancia, Senegal.
La voz
Hija de Assonelo y Silisia Diatta, nació alrededor de 1920 en Kabrousse, una localidad costera de la Casamancia. La región, habitada mayoritariamente por los diolas, formaba parte de la África Occidental Francesa. Tras quedar huérfana de padre a temprana edad, fue criada por su tío paterno, Elaballin Diatta. De joven se trasladó a Ziguinchor para trabajar como estibadora y, a los 18 o 19 años, llegó a Dakar donde se desempeñó como sirvienta de una familia colonizadora.
En 1941, mientras estaba en Dakar, escuchó una voz que le ordenaba regresar a la Casamancia para organizar la lucha contra los colonos y liberar al Senegal. La voz le advirtió que, si desobedecía, sufriría las consecuencias. Según la tradición, la joven ignoró la llamada y, al día siguiente, despertó paralizada durante cuatro días. Al volver a su tierra, recuperó el movimiento, aunque quedó con una cojera permanente.
Desobediencia civil contra los colonos
De vuelta en su comunidad, Aline lideró un movimiento de desobediencia civil. Instó a la población a no pagar impuestos, a sustituir el cultivo de cacahuete impuesto por los franceses por el arroz tradicional, a rechazar el alistamiento en el ejército francés y a abandonar las costumbres impuestas por los colonos. Recorrió aldeas vecinas difundiendo su mensaje y, proclamándose portadora de una misión divina, promovió la recuperación de rituales y rezos ancestrales, al tiempo que introducía nuevas prácticas.
Su carisma la convirtió en una especie de sacerdotisa y profetisa; se le atribuían milagros como la invocación de la lluvia o la curación de enfermos. La fama se expandió y delegaciones de pueblos circundantes acudían a consultarla. Algunas versiones afirman que incluso fue coronada como reina de la Casamancia.
Declarada rebelde y su captura
Tras la Segunda Guerra Mundial, la creciente influencia de Aline y su movimiento alarmó a la administración colonial. Declarada rebelde, fue perseguida por soldados franceses. En una ocasión, mientras estaba en su período menstrual —según la costumbre diola, debía retirarse a un lugar reservado—, los soldados, creyendo que había huido, le dispararon a una mujer que confundieron con ella.
Al día siguiente, para evitar más víctimas inocentes, Aline se entregó voluntariamente. Fue arrestada junto a su esposo en mayo de 1943, juzgada y condenada a deportación. Cumplió su condena en prisiones de Senegal, Gambia y Mali.
Aline Sitoé Diatta falleció en 1944 en la prisión de Tombuctú, Mali, probablemente a causa del escorbuto provocado por la desnutrición y el maltrato. Con apenas veinticuatro años, quedó como símbolo de la resistencia casamancense frente al dominio colonial.