Julia de Burgos (1914‑1953) fue una escritora, poetisa y activista de los derechos civiles puertorriqueña, considerada una de las grandes voces poéticas de Puerto Rico y de América del Sur.
“Y mi niñez fue un poema en el río”

Hija de Paula García de Burgos y Francisco Burgos Hans, nació el 17 de febrero de 1914 en Carolina, al noreste de la isla. Fue la mayor de trece hermanos; seis de ellos fallecieron por desnutrición. Su padre, miembro de la Guardia Nacional, tenía una finca cerca de la ciudad. Los detalles de su infancia son escasos, pero en su primer poema dedicado al Río Grande de Loíza, que atraviesa Carolina, escribió:
“… y mi niñez fue todo un poema en el río,
y un río en el poema de mis primeros sueños.
Llegó la adolescencia. La vida me sorprendió
atada en lo más ancho de tu viaje eterno…”.
“Para mi pueblo esclavizado”
En 1928 se graduó de la escuela primaria Muñoz Rivera. Ese mismo año su familia se mudó a Río Piedras, municipio situado entre Carolina y San Juan. Allí obtuvo una beca para estudiar en la Escuela Secundaria de la Universidad de Puerto Rico, que atendía a jóvenes de 12 a 18 años. Fue la única de sus hermanos que continuó sus estudios. En 1931 ingresó a la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, para formarse como maestra.
Paralelamente, Julia se dedicó a la poesía y comenzó a publicar en periódicos locales. Su poema “Río Grande de Loíza” le valió el primer reconocimiento y, poco después, lanzó sus dos primeros libros. Durante la presentación de esas colecciones recorrió la isla en lecturas públicas. Sus versos combinan lo íntimo —amor, sensualidad y su relación con la patria— con una marcada carga política, que denuncia la situación de la mujer y del pueblo puertorriqueño. Entre sus influencias destacan Luis Lloréns Torres, Clara Lair, Rafael Alberti y Pablo Neruda.
“¡Río Grande de Loíza!… Gran río, lágrima inmensa.
El más grande de todos nuestros llantos isleños,
si no fuera más grande el que brota de mi ser,
por los ojos del alma, para mi pueblo esclavizado.”
“Mi clamor al mundo”
En 1933, a los 19 años, se graduó de la Universidad y ejerció la docencia durante un año. En 1934 contrajo matrimonio con Rubén Rodríguez Beauchamp y abandonó la enseñanza. Como militante del Partido Nacionalista de Puerto Rico, fue secretaria general de las Hijas de la Libertad, la rama femenina del partido.
En 1937 se divorció y comenzó una relación con el dominicano Juan Isidro Jimenes Grullón, médico que inspiró muchos de sus poemas. La pareja vivió brevemente en La Habana, donde Julia asistió a la Universidad de La Habana, y luego se trasladó a Nueva York, donde colaboró con el periódico progresista Pueblos Hispanos.
En 1943 contrajo matrimonio con el músico puertorriqueño Armando Marín; el vínculo duró solo cuatro años. El divorcio sumió a la poetisa en una profunda depresión y en problemas de alcoholismo, que la llevaron a múltiples internamientos hospitalarios. En febrero de 1953, durante su última estancia, escribió uno de sus pocos textos en inglés:
“Farewell to Welfare Island
It must be from here, right this instant,
my cry into the world.
My cry that is no longer mine,
but theirs forever,
the comrades of my silence,
the phantoms of my grave.”
Últimos días y legado
En junio de 1953 Julia desapareció. Semanas después, sus amigos descubrieron que, tras colapsar en plena calle, había sido internada y falleció de neumonía el 6 de julio de 1953. Al no contar con familiares que se hicieran cargo, fue enterrada en una fosa común. Un comité puertorriqueño lucha para repatriar sus restos. En septiembre, sus restos fueron trasladados al cementerio municipal de Carolina, donde se erigió un monumento en su honor, reconociéndola como heroína nacional.