Contexto histórico
El 29 de noviembre de 1864, el ejército de los EE. UU. perpetró la masacre de Sand Creek en el territorio de Colorado, donde entre 105 y 150 miembros de los pueblos Cheyenne y Arapaho, en su mayoría mujeres y niños, fueron brutalmente asesinados.
Principales protagonistas
Coronel John Chivington
Ministro metodista y exsoldado confederado, Chivington fue nombrado comandante de la Colorado Column en 1864. Impulsó con vehemencia la exterminación de los nativos y llegó a afirmar que "el único indio bueno es el indio muerto". Fue quien emitió la orden directa de atacar el campamento de Sand Creek.
Mayor Edward Wynkoop
Oficial del ejército regular que servía bajo Chivington. A diferencia de su superior, Wynkoop se opuso al asalto y trató sin éxito de evitar la masacre, aunque finalmente sus protestas fueron ignoradas.
Black Kettle (Campana Negra)
Jefe de la rama sur del Cheyenne, conocido por su postura pacifista y sus esfuerzos por mantener la paz con las autoridades estadounidenses. Su banda acampó bajo la bandera de EE. UU. en Sand Creek, creyendo que estaban bajo protección cuando fueron atacados.
White Antelope (Antílope Blanco)
Jefe de la rama norte del Arapaho, también defensor de la paz. Fue asesinado junto a gran parte de su gente durante el ataque.
Consecuencias
La masacre de Sand Creek marcó uno de los episodios más oscuros de la historia de EE. UU., intensificando la desconfianza y el conflicto entre el gobierno federal y los pueblos nativos americanos.