Introducción
María I de Inglaterra, conocida como "Bloody Mary", gobernó como reina de Inglaterra e Irlanda entre 1553 y 1558. Su reinado estuvo marcado por intentos de restablecer el catolicismo y por una dura persecución de los protestantes.
Orígenes
Fecha y lugar de nacimiento: 18 de febrero de 1516, durante el reinado de su padre, el rey Enrique VIII.
Padres: Enrique VIII y su primera esposa, Catalina de Aragón.
Política religiosa
Como católica devota, María buscó revertir la Reforma protestante iniciada por su medio hermano, el rey Eduardo VI. Implementó medidas extremas para restaurar el catolicismo en Inglaterra e Irlanda, lo que le valió el apodo de "Bloody Mary".
Persecución de protestantes
Durante su corto reinado, aproximadamente 300 disidentes religiosos —principalmente protestantes— fueron quemados en la hoguera por desafiar sus políticas católicas. Estas acciones generaron una gran crítica contemporánea y cimentaron su reputación negativa.
Matrimonio con Felipe II
En 1554, María contrajo matrimonio con Felipe II de España, buscando una alianza con una potencia católica. El enlace fue impopular entre los ingleses, que temían una influencia española excesiva y la pérdida de la independencia nacional.
Pérdida de Calais
Uno de los episodios más destacados de su reinado fue la pérdida de Calais en 1558, la última posesión inglesa en el continente europeo. Este hecho subrayó sus dificultades en política militar y exterior.
Legitimidad al trono
María ostentaba la legítima reivindicación al trono como heredera de Enrique VIII, ya que nunca fue declarada oficialmente ilegítima, a diferencia de su media hermana mayor, Isabel I.
Breve reinado
María I falleció el 17 de noviembre de 1558, apenas cinco años después de haber accedido al trono. Su muerte abrió el camino para que su media hermana Isabel I ascendiera al poder.
Conclusión
El sobrenombre "Bloody Mary" se debe, sobre todo, a la severa persecución de protestantes que se opusieron a su intento de reinstaurar el catolicismo. Estas medidas drásticas han contribuido a una visión histórica desfavorable de su carácter y de su impacto como gobernante.