Calibre y peso de la bala
Las balas de mosquete se fabricaban casi siempre de plomo. El peso variaba según el calibre del arma.
El calibre más frecuente era el .75, cuya bala pesaba aproximadamente 14 g (0,5 oz) y estaba hecha de plomo puro.
Algunos mosquetes utilizaban calibres mayores, como el .90. Estas balas alcanzaban los 28 g (1 oz) y, a diferencia de las de .75, solían estar compuestas por una aleación de plomo y estaño, lo que les confería mayor dureza y resistencia a la deformación.