Durante la Primera Guerra Mundial, los uniformes variaban según la nación a la que pertenecían los soldados. A continuación, se describen los principales modelos de los países más involucrados.
1. Reino Unido
Uniforme de campaña: chaqueta y pantalón de lana color caqui, que ofrecía mejor camuflaje que el tradicional rojo.
Uniforme de servicio: traje formal compuesto por chaqueta, pantalón y puttees (vendas de tela que cubrían la pierna bajo la rodilla).
Protección de cabeza: casco Brodie, popularmente llamado “casco Tommy”.
2. Francia
Uniforme azul horizonte: chaqueta y pantalón de lana en tono azul cielo, distintivo de los soldados franceses.
Casco Adrian: casco de acero diseñado por el general Auguste‑Louis Adrian, estándar del ejército francés.
3. Alemania
Uniforme gris de campo (Feldgrau): traje de lana gris que reemplazó al azul prusiano y mejoró la ocultación.
Casco: inicialmente se usó el icónico Pickelhaube con punta de hierro; a medida que avanzó la guerra, fue sustituido progresivamente por el Stahlhelm, casco de acero.
4. Estados Unidos
Uniforme oliva: chaqueta y pantalón de lana color oliva, evolución del caqui utilizado al comienzo del conflicto.
Casco M1917: versión americana del casco Brodie, adoptado por los “Doughboys”.
5. Rusia
Uniforme caqui o gris: la tonalidad dependía del frente donde se desplegaban las tropas.
Budenovka: casco puntiagudo de lana, también llamado “casco de invierno”, símbolo de los soldados rusos.
6. Imperio Otomano
Uniforme caqui: traje holgado de color caqui, adaptado a las distintas condiciones climáticas del vasto territorio.
Faz: tradicional fez rojo, parte característica del atuendo militar otomano.
Estos uniformes y cascos reflejan la adaptación de cada ejército a las exigencias del combate y al entorno de la Gran Guerra.