Webster Thayer (10 de julio de 1857 – 14 de octubre de 1932) fue un abogado y jurista estadounidense, conocido principalmente por ser el juez del famoso juicio de 1925, el “Juicio del mono” de Scopes, en el que John T. Scopes fue condenado por enseñar la teoría de la evolución en contra de la legislación de Tennessee.
Vida temprana y carrera
Thayer nació en Worcester, Massachusetts, hijo de un fabricante textil. Estudió derecho en la Harvard Law School, donde se desempeñó como editor de la Harvard Law Review. Tras graduarse, regresó a Worcester y abrió su propio despacho. En 1893 fue electo a la Cámara de Representantes de Massachusetts, donde sirvió un mandato.
Carrera judicial
En 1901 fue nombrado juez del Tribunal Superior de Massachusetts, cargo que ocupó hasta 1913, cuando fue elegido para la Corte Suprema Judicial de Massachusetts. Permaneció en esa alta magistratura hasta su fallecimiento en 1932.
Juicio del mono de Scopes
El caso tuvo lugar en Dayton, Tennessee, en julio de 1925, después de la aprobación de la Ley Butler, que prohibía la enseñanza de la evolución en las escuelas públicas. John T. Scopes, profesor de biología, fue arrestado por admitir haber impartido esa teoría.
El Tribunal Supremo de Tennessee designó a Thayer como presidente del proceso. El juicio atrajo la atención nacional y se convirtió en un símbolo del enfrentamiento entre ciencia y fundamentalismo religioso. Las decisiones de Thayer favorecieron en gran medida a la fiscalía y, al final, condenó a Scopes por violar la Ley Butler, imponiéndole una multa de 100 dólares. La condena fue anulada posteriormente por una cuestión técnica en el Tribunal Supremo de Tennessee.
Muerte
Webster Thayer falleció en su ciudad natal, Worcester, el 14 de octubre de 1932, a los 75 años.
Legado
Thayer es recordado sobre todo por su papel en el Juicio del mono, un episodio clave en la historia de EE. UU. que influyó profundamente en el debate sobre la evolución. Sus fallos han sido objeto de críticas por parte de historiadores y juristas, pero su figura sigue siendo polémica y fascinante dentro del panorama legal y cultural estadounidense.