Respuesta
El Ejército Británico no adoptó oficialmente la subametralladora Thompson durante la Segunda Guerra Mundial. En su lugar, confió principalmente en la Sten, una arma ligera de fabricación nacional diseñada y producida en el Reino Unido.
La Sten cumplía perfectamente con los requisitos de la milicia británica: era barata, fácil de producir y sencilla de mantener. Se entregó en gran número a la infantería, a las tripulaciones de vehículos blindados y a otras unidades de combate.
Aunque algunos comandos y unidades especiales recibieron Thompson a través del programa Lend‑Lease, estas armas nunca formaron parte del armamento estándar del ejército regular.