Descubrimiento de las Líneas
No existen pruebas de que los antiguos habitantes de Nazca pudieran observar los inmensos geoglifos que construyeron. De hecho, no fue sino hasta finales de la década de 1920 cuando el arqueólogo peruano Julio Tello los descubrió desde el aire.
Cómo se revelaron
Tello voló sobre el desierto de Nazca y, al mirar hacia abajo, se dio cuenta de la existencia de esas gigantescas líneas. Su hallazgo marcó el inicio de la investigación arqueológica de este enigmático sitio.
Visitar las Líneas hoy
Actualmente, los turistas pueden contemplar las Líneas de Nazca desde aviones ligeros o en globos aerostáticos, lo que permite apreciar la magnitud y el detalle de los dibujos que, paradójicamente, sus autores nunca vieron desde el suelo.