Inca Roca, sexto soberano de Cuzco y primer gobernante de la dinastía Hanan Cuzco, accedió al trono mediante una conspiración contra Capac Yupanqui, a quien hizo morir envenenado. Su primer acto fue casarse con Cusí Chimbo, viuda de Capac Yupanqui, lo que demuestra la complicidad de ambos en la desaparición del anterior rey.
Roca reorganizó el poder: el Inca de la facción Urin quedó a cargo exclusivo del sacerdocio del Sol, con residencia permanente en el Inticancha, mientras que los Incas Hanan asumieron el control civil, político, económico, judicial y militar. Aunque la dualidad se mantuvo, el Hanan gozaba de mayor autoridad; el Urin sólo intervenía en asuntos rituales, salvo en casos excepcionales en los que podía sustituir al Hanan.
Para neutralizar a la facción Urin, Inca Roca conquistó Masca (Paruro) y obligó al señor local, Cusí Huaman, a vivir en Cuzco. Derrotó a los pinaguas (Muyna) en una sangrienta batalla que dejó muerto a su líder, y tomó Quiquiján y Caitomarca (a 30 km al sur de Cuzco). Sin embargo, al no dejar guarniciones perdió rápidamente esas zonas.
Mientras tanto, los chancas llegaron al río Apurímac, preparados para atacar al reino ayarmaca. Roca recibió refuerzos de los canas y canchis, impidiendo el asalto. Años después dirigió su expansión hacia el este, llegando a Paucartambo y deteniéndose ante la selva tropical. Como sus predecesores, su impulso expansionista lo llevó a saquear territorios, tomando riquezas (vestimentas, coca, alimentos, ganado) sin consolidar la anexión definitiva.
Obras y vida familiar de Inca Roca
Para marcar su independencia del Urin, abandonó el Inticancha y mandó construir su propio palacio, estableciendo la tradición de que cada Inca edificara su residencia y no ocupara la del predecesor. Los Urin continuaron viviendo en el Inticancha según sus funciones rituales.
Roca impulsó mejoras urbanas en la llacta de Cuzco: canalizó el río Huatanay y abrió acequias que abastecían a los cuatro barrios de la ciudad. También fomentó la educación de la joven élite en artes de guerra, manejo de quipus y conocimiento histórico.
Se casó con Mama Micay, hija del señor de Huallacán (Yucay). De esta unión nació Tito Cusí Huallpa. El matrimonio enfureció a los ayarmacas, pues Micay estaba comprometida con su señor; estalló una guerra civil que duró varios años. La paz se pactó a cambio del niño, quien fue entregado a los ayarmacas y casi fue asesinado, pero escapó tras llorar lágrimas de sangre. La liberación del infante se logró gracias a Chimbo Orma, esposa de Tomay Capac, y a la intervención de los ancianos, que a partir de entonces recibieron trato preferencial.
Tras años de hostilidad, ambos grupos sellaron la paz mediante intercambios matrimoniales: Mama Chiquia, hija de Tocay Capac, se casó con Tito Cusí Huallpa, y la princesa Curi Ocllo, hija de Inca Roca, fue entregada como esposa al rey ayarmaca.
Inca Roca murió de viejo, rodeado de señores de Contisuyo, Urcos y Ayarmaca. Numerosas mujeres que lo amaron se ahorcaron con su propio cabello para acompañarlo en la otra vida. Sus descendientes se agruparon en la panaca Vicaquirao.