Determinar el número exacto de balas disparadas en la Segunda Guerra Mundial resulta extremadamente complicado, ya que no existen registros exhaustivos del consumo de munición durante el conflicto.
Ambas partes emplearon una gran variedad de armas de fuego y tipos de munición, y en los combates y escaramuzas se dispararon millones de proyectiles. Los historiadores estiman que, a lo largo de la guerra, se lanzaron al menos varios miles de millones de balas.