Antecedentes del Pacto
El gobierno británico quería que el Congreso asistiera a la Segunda Conferencia de la Mesa Redonda a cualquier precio. Gracias a la intervención de Tej Bahadur Sapoor y Jayakar, el 5 de marzo de 1931 se firmó el llamado Pacto Gandhi‑Irwin entre el virrey Lord Irwin y Mahatma Gandhi.
Cláusulas principales
En la negociación, que se extendió del 17 de febrero al 5 de marzo, Gandhi aceptó que el Congreso suspendiera el Movimiento de Desobediencia Civil, mientras que Irwin se comprometió a cancelar las sanciones contra los satyagrahis, devolverles sus tierras y empleos y liberarlos de la cárcel.
Reacciones y críticas
En ese mismo periodo, Bhagat Singh, Rajguru y Sukhdev estaban presos y fueron condenados a muerte. La población exigía que Gandhi presionara al virrey para conmutar sus sentencias, pero el líder, fiel a su principio de no violencia, no intervino en su caso.
El pacto dejó al Congreso sin beneficios concretos y la cuestión de la independencia quedó relegada a un segundo plano. Subhas Chandra Bose, que se encontraba en el extranjero, denunció que el acuerdo demostraba la ineficacia política de Gandhi. Muchos jóvenes del Congreso, incluido Jawaharlal Nehru, se sintieron traicionados y expresaron su descontento.
Consecuencias inmediatas
Tras el pacto, el Congreso retiró el Movimiento de Desobediencia Civil y anunció su participación en la Segunda Conferencia de la Mesa Redonda. El gobierno levantó la prohibición contra el Congreso y liberó a los satyagrahis. Días después, a finales de marzo de 1931, se celebró la sesión de Karachi del Congreso, en un clima político muy tenso.
Un día antes de la sesión, Bhagat Singh, Rajguru y Sukhdev fueron ejecutados, lo que alimentó la sensación de que Gandhi había abandonado la lucha cuando más se necesitaba. La juventud india exigía que la campaña continuara hasta lograr la independencia y que no se aceptaran compromisos con los británicos. Las protestas impidieron que el Pacto Gandhi‑Irwin fuera aprobado en la conferencia de Karachi.