Estimación de víctimas
Se calcula que entre 250 000 y 300 000 personas perdieron la vida durante las marchas de la muerte del Holocausto.
Contexto y condiciones
Estas marchas forzadas fueron organizadas por los nazis al retirar los campos de concentración y exterminio frente al avance de los Aliados. Los prisioneros, en su mayoría judíos, pero también gitanos, prisioneros de guerra soviéticos y opositores políticos, eran obligados a caminar largas distancias sin alimento, agua ni refugio, a menudo bajo condiciones climáticas extremas.
Las causas de muerte incluían agotamiento, hambre, enfermedades, exposición al frío o al calor, y ejecuciones directas por parte de los guardias.
Marchas más conocidas
Auschwitz‑Birkenau (enero de 1945): se estima que entre 15 000 y 30 000 prisioneros fallecieron durante la evacuación.
Dachau (abril de 1945): alrededor de 10 000 a 15 000 víctimas fueron registradas en la marcha de salida.
Impacto histórico
Las marchas de la muerte constituyeron uno de los episodios más brutales e inhumanos del Holocausto, incrementando de manera significativa el número total de muertes en esa tragedia.