La Primera Guerra Mundial introdujo nuevas y letales tecnologías que cambiaron la forma de combatir. A continuación, se describen las tres armas que causaron mayor devastación.
1. Ametralladoras
Las ametralladoras fueron una de las armas más devastadoras del conflicto. Podían disparar cientos de balas por minuto, arrasando líneas enteras de infantería. Se usaban para defender trincheras y también se montaban en vehículos, incluidos tanques y aviones.
2. Artillería
La artillería jugó un papel crucial. Los cañones y obuses lanzaban proyectiles de gran calibre a largas distancias, destruyendo posiciones enemigas y fortificaciones. Además, apoyaban los asaltos de infantería y bombardeaban las líneas de suministro contrarias.
3. Gases tóxicos
Los gases tóxicos, como el cloro, el fosgeno y el gas mostaza, introdujeron una forma de guerra horrorosa. Causaban quemaduras, irritación respiratoria y, en muchos casos, la muerte. Ambos bandos los emplearon, provocando miles de bajas y dejando secuelas duraderas.