Orígenes de las cerraduras
Los primeros dispositivos de seguridad conocidos aparecen en el antiguo Egipto y Mesopotamia, alrededor del 4000 a.C. Estas cerraduras primarias consistían en simples pasadores o cerrojos de madera que se introducían en un orificio de la puerta.
El mecanismo se accionaba mediante una llave, normalmente un trozo de madera o metal con una ranura que coincidía con la del pasador, permitiendo levantarlo desde el exterior y abrir la puerta.