Principales productos comercializados en la Edad Media
Durante la época medieval se intercambiaron numerosos bienes tanto dentro del continente europeo como entre Europa y otras regiones. Entre los productos más habituales se encontraban:
Alimentos
Trigo, cebada, avena, centeno, legumbres (habas, guisantes, lentejas), queso, mantequilla, huevos, carnes, pescados, frutas deshidratadas, frutos secos, sal, azúcar y especias (pimienta, canela, nuez moscada, clavo). También bebidas como vino, cerveza y hidromiel.
Textiles
Lana, lino, algodón, seda, ropa, tapices y alfombras.
Metales y minerales
Oro, plata, cobre, hierro, plomo, estaño, así como carbón, sal, alumbre, azufre, mármol y granito.
Madera y recursos forestales
Roble, pino, abeto y haya.
Ganado y animales
Caballos, vacas, ovejas, cerdos, cabras y aves de corral.
Otros productos
Esclavos, libros y manuscritos, y artículos de lujo como joyas, piedras preciosas, perfumes, marfil y pieles.