Uno de los grandes proyectos de Hitler fue la remodelación de Berlín para convertirla en una capital mundial. Como parte de esa reforma, se demolieron numerosos edificios en la zona del Reichstag para dar paso a los planes nazis. Muchas embajadas que se encontraban allí fueron trasladadas a otras áreas de la ciudad.

Italia, principal aliada de Alemania, recibió un nuevo edificio entregado por el régimen y concluido en 1941. Hoy sigue albergando la Embajada de Italia y conserva en su fachada símbolos fascistas, ya que el inmueble está catalogado como monumento nacional.
Cómo llegar a la Embajada de Italia
La sede se sitúa a escasos pasos del parque Tiergarten. La forma más sencilla es tomar la línea de autobús 200 y bajar en la parada Tiergartenstraße. Para planificar el recorrido óptimo, consulte el siguiente enlace: