La derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial tuvo un gran impacto en la sociedad alemana. Más que la derrota militar, fue la paz impuesta en Versalles la que marcó las décadas siguientes. Como dijo acertadamente Churchill tras la firma del tratado: «no hemos firmado la paz, solo una tregua de 20 años».

La veneración de los caídos en la Gran Guerra y el recuerdo constante de la humillación de la paz fueron temas recurrentes en la propaganda del Tercer Reich. Muchos monumentos desaparecieron, pero uno todavía se conserva en el centro de Hamburgo.
Erigido en 1934, el Monumento al 76.º Regimiento de Infantería es un ejemplo típico del arte y la propaganda nazi. El escultor Richard Kuöhl diseñó un bloque de piedra de 10 × 5 × 7 m que representa al regimiento unido y en marcha. Alrededor del bloque se lee la dedicatoria a los infantes de ese regimiento, y el conjunto se completa con un alto relieve que muestra a los soldados avanzando hacia el frente.
Visita el Monumento al 76.º Regimiento de Infantería
El monumento se encuentra al aire libre, por lo que es accesible en cualquier momento. Se llega fácilmente tomando la línea U1 del metro hasta la parada Stephanplatz.