La comunidad judía de Magdeburgo tiene sus orígenes en la Edad Media. Los primeros documentos, datados en 957, ya mencionan familias judías en la ciudad. Ya en 1012 existía un cementerio judío, evidencia de una presencia establecida.
Según los censos, en 1840 la comunidad contaba con alrededor de 600 miembros. La población creció rápidamente, alcanzando 2.000 judíos en 1900 y 2.356 en 1925.

Aunque representaba menos del 1 % del total de habitantes (Magdeburgo tenía 294.000 personas en 1925), la comunidad disfrutó de relativa prosperidad. Ese dinamismo permitió la construcción de una gran sinagoga en 1857, remodelada en estilo arabesco en 1897, siguiendo las corrientes artísticas de la época.
Con la llegada al poder del régimen nazi, la comunidad sufrió persecución, pero permaneció casi intacta hasta 1938. La noche del 9 de noviembre de 1938, durante la Kristallnacht, la sinagoga fue asaltada y quemada, y los judíos de la ciudad fueron deportados a campos de concentración.
Tras la Segunda Guerra Mundial sólo 119 judíos de Magdeburgo sobrevivieron al horror nazi. En noviembre de 1988, con motivo del 50.º aniversario de la Kristallnacht, se inauguró un pequeño memorial en el sitio donde estuvo la sinagoga.

Cómo llegar a la antigua sinagoga de Magdeburgo
El memorial se encuentra en el centro histórico. La forma más cómoda es tomar el tranvía hasta la parada “Alter Markt”, que queda a pocos metros del monumento.