El 46.º Regimiento de Bombarderos Nocturnos de Taman es la única unidad femenina de la Fuerza Aérea Soviética y la primera del mundo. Sus aviadoras realizaron 23 672 vuelos de combate; los alemanes las apodaron “Brujas de la Noche”.
¿De dónde proviene ese nombre? Los vuelos se realizaban exclusivamente de noche. Los aviones Po‑2 eran ligeros y volaban a muy baja altura, lo que los hacía invisibles para los radares alemanes. Además, al soltar las bombas los motores se apagaban y sólo se escuchaba un leve susurro, parecido al sonido de una escoba barriendo el suelo.
El origen de la leyenda
El regimiento nació por iniciativa de la legendaria piloto Marina Raskova, la primera mujer de la URSS en obtener la licencia de navegante aéreo. Fue creado a principios del otoño de 1941, cuando la situación en el frente era crítica: el enemigo había llegado a las afueras de Moscú y comenzaba el asedio de Leningrado.
El Comité de Defensa Nacional de la URSS emitió el 8 de octubre de 1941 la orden Nº 0099 “Sobre la formación de regimientos de aviación femenina del Ejército Rojo”. Así surgió el 588.º Regimiento de Bombarderos Nocturnos (en febrero de 1943 recibió la distinción de Guardia por méritos especiales).
Marina Raskova dirigió la formación y la comandó la joven de 29 años Jewdokija Bierszańska, experta en vuelo a ciegas. Todos los puestos – pilotos, mecánicas y técnicas – fueron ocupados por mujeres. Tenían entre 17 y 25 años y ya habían recibido entrenamiento en clubes de aviación antes de la guerra.

Los inicios fueron duros. Las chicas recibieron uniformes de piloto usados por hombres y volaron Po‑2 antiguos de los años veinte. Estas aeronaves de madera y lona carecían de radio, por lo que la navegación se hacía con mapas. No estaban armadas (solo pistolas) y nada las protegía de balas o fragmentos de bombas. Cuando un Po‑2 era alcanzado, el fuego se propagaba como una cerilla.
Aviadoras heroicas
Tras un entrenamiento intensivo, el 27 de mayo de 1942 ya estaban en el frente. El regimiento contaba con 40 tripulaciones de dos personas, sin incluir al personal de mantenimiento.
Al principio, los pilotos masculinos bromeaban llamándolas “el Regimiento Danés” (asociado a una campesina simple). Pronto dejaron la burla, pues las aviadoras demostraron gran valor y habilidad.
El Po‑2, aunque anticuado, exigía mayor destreza que los aviones modernos de los hombres. No había paracaídas a bordo, de modo que, ante el riesgo de captura, las pilotos a veces se lanzaban al vacío estrellándose contra el suelo. Sólo cabían dos bombas bajo las alas; tras cada ataque debían volver a la base para recargar. En ocasiones una tripulación realizaba hasta 15 vuelos en una sola noche, con descansos de apenas 5‑8 minutos entre ellos.
El patriotismo y la fortaleza mental eran su sello. Años después, la aviadora Kławdija Dieriabina recordó:
“Estábamos preparadas para morir, pero lo esencial era mantener la calma y la claridad mental en cualquier situación, por más adversa que fuera. Antes del vuelo siempre pedía a mi compañera paz, porque en un instante de peligro una palabra equivocada podía costarnos la vida a ambas.”

Las “Brujas de la Noche” participaron en las operaciones más decisivas de la Gran Guerra Patria.
¿Qué les ayudó a sobreponerse a las duras condiciones? Dieriabina, atea, llevaba consigo un talismán: fotografías de su padre, hermano y hermana.
Acumularon 28 676 horas de vuelo (1 191 días). Participaron en la Batalla del Cáucaso, la liberación de Kubania, Novorossiysk, Crimea, Bielorrusia, Polonia y en los combates en Alemania. Destruyeron 46 depósitos de municiones, numerosos depósitos de combustible, 9 trenes y 2 estaciones de ferrocarril, y lanzaron 3 000 toneladas de bombas. Además, provocaron pánico en las filas alemanas.
Por sus méritos, 23 de ellas recibieron el título de Heroína de la Unión Soviética. 32 aviadoras murieron, entre ellas Marina Raskova.
Después de la guerra
En agosto de 1945 Stalin organizó un desfile militar en la Plaza Roja. El general estadounidense Dwight Eisenhower, invitado al evento, quedó sorprendido al ver un Po‑2 y al descubrir que era pilotado por mujeres. Comentó: “No hace falta amar a las mujeres para permitirles volar un avión así”. Al saber que la “bruja” Natalia Meklin estaba presente, se acercó, la saludó y le besó la mano.
El regimiento femenino se disolvió el 15 de octubre de 1945 y la mayoría de sus integrantes fueron dadas de baja.
En la URSS su recuerdo se mantuvo vivo: en 1961 el director Siemion Aranowicz realizó el documental “Mil Cien Noches”, y en 1981 se estrenó la película “Hay Brujas de la Noche en el Cielo”. Sus nombres aparecen en calles, en sellos postales y en obras de arte internacionales. Entre 2008‑2010 se publicó en Francia el cómic “Le Grand Duc” con protagonistas soviéticas, y en 2014 la banda sueca Sabaton dedicó la canción “Night Witches” a ellas.