Los robots ya no son una visión del futuro: aspiran, guían y asisten en quirófanos. En esta nueva serie, NEMO Kennislink explora el mundo de la robotización y sus repercusiones para todos. ¿Qué significa esto para ti? Envía tu pregunta y la investigaremos.
Ejemplos cotidianos
En el aeropuerto de Schiphol, el robot Spencer se abre paso entre la gente y te indica la puerta de embarque. En otro aeropuerto de Japón, una cinta robotizada convierte al personal en "superhéroes", facilitando el manejo de equipajes pesados.
Los robots también aparecen ocultos. A principios del próximo año, Amazon abrirá en Seattle el primer supermercado sin cajas ni cajeros: el propio establecimiento te pagará mientras colocas los productos en tu bolsa. Detrás de esa experiencia hay una inteligencia artificial y sistemas robóticos integrados en el entorno.
En casa puedes adquirir robots de consumo: aspiradoras autónomas o incluso dispositivos de compañía para la cama. Aunque hoy son gadgets, el coche autónomo del que hablan los periódicos es, en esencia, un robot móvil que pronto compartirán nuestras carreteras.
Incluso intervienen en el ocio: estudiantes suizos construyeron un jugador de futbolín inteligente que compite contra los humanos en un café.
¿Los robots están quitando nuestros empleos?
Antes, los robots se limitaban a fábricas cerradas, ensamblando coches. Hoy están fuera de esas paredes, y la sociedad empieza a preguntar: ¿nos harán la vida más cómoda o amenazarán nuestro bienestar? Algunos estudios advierten que los robots podrían acaparar puestos de trabajo, mientras que otros los ven como la clave para mantener la atención médica asequible.
NEMO Kennislink inicia una investigación sobre el futuro de los robots, no solo en términos de posibilidades técnicas, sino también sobre lo que deseamos que hagan o no hagan. Todos debemos participar en decidir dónde se utilizan y dónde no.
En el pasado, inventores y la sociedad a menudo fueron sorprendidos por las consecuencias de sus creaciones. El automóvil es un buen ejemplo: su ingenio fue enorme, pero la seguridad vial se consideró después de muchos accidentes, lo que llevó a la aparición de zonas de deformación, cinturones, semáforos y limpiaparabrisas. No debemos repetir ese error.
Visitaremos lugares donde los robots ya operan y donde se están desarrollando: aeropuertos, hospitales, almacenes y laboratorios. Queremos saber qué notas, qué te gustaría que hicieran o no, y cómo imaginas su presencia en el futuro.
El asistente de latón
No emprendemos esta travesía solos. Necesitamos la ayuda de especialistas y, sobre todo, la tuya. ¿Qué preguntas tienes? ¿Te gustaría un asistente de latón que haga café, traiga el periódico y te masse después de un día largo? ¿Te preocupa que los robots roben tu empleo? ¿Imaginas un camarero de acero en tu restaurante favorito? ¿Dónde los quieres y dónde no? ¿Qué tareas deberían delegarse a máquinas y cuáles deben seguir siendo humanas? Pregunta lo que quieras sobre el desarrollo de los robots.
Deja tus preguntas en los comentarios; las llevaremos a científicos y buscaremos respuestas. Este texto lo escribió un periodista de carne y hueso, aunque también me pregunto cuánto tiempo seguiré escribiendo así, pues el robot‑periodista está en alza. Tal vez el próximo artículo lo redacte un colega de latón…
Quiero leer sobre…