El folclore inglés agrupa los mitos, leyendas y cuentos populares que han surgido en Inglaterra a lo largo de los siglos. Su base está fuertemente influenciada por tradiciones paganas, por lo que los relatos varían según la región, aunque algunos personajes son conocidos en todo el país.
Robin Hood
Robin Hood es el arquero legendario que, según la tradición, robaba al corrupto sheriff de Nottingham para repartir el botín entre los más necesitados. Junto a los Merry Men y su amada Maid Marian, vivió aventuras en las que enfrentó a la autoridad y defendió a los oprimidos. Su figura ha sido adaptada en múltiples versiones regionales, pero siempre mantiene el espíritu de justicia social.
Rey Arturo
Probablemente el personaje más emblemático del folclore inglés, el rey Arturo está rodeado de leyendas que combinan historia y fantasía. Desde la famosa extracción de la espada de la piedra hasta la Mesa Redonda, los Caballeros y la búsqueda del Santo Grial, la figura de Arturo ha trascendido la literatura medieval y sigue influyendo en la cultura popular.
Jack el Matabrujas
Jack el Matabrujas, asociado a la época artúrica, relata las hazañas de un joven que, usando su ingenio, derrota a gigantes en Cornwall. Aunque a menudo se confunde con la historia de Jack y el Palo de Judías, ambos comparten el tema del joven astuto que supera a seres gigantescos.
Guy de Warwick
Guy de Warwick apareció en romances entre los siglos XIII y XVII. En la historia, Guy se enamora de Felice, hija del conde de Warwick, y debe demostrar su valía superando pruebas peligrosas y convirtiéndose en caballero. Su relato, con tintes trágicos y épicos, recuerda a los mitos griegos.
Jack de Kent
Jack de Kent, originario de Herefordshire en el siglo XVI, es conocido por su astucia para burlar al diablo. En una de sus fábulas, pacta con el diablo la mitad de la cosecha; cuando el demonio elige la parte alta, Jack le entrega un campo de nabos, dejándole la porción menos valiosa.
Spring‑Heeled Jack
Este personaje surgió en el Londres victoriano del siglo XIX. Se describía como una figura sobrenatural capaz de saltar enormes distancias y, en algunas versiones, escupir fuego. Las descripciones varían entre un ser demoníaco, un fantasma con ojos llameantes o un hombre misterioso que aterroriza a la población, y ha inspirado a varios personajes de la cultura popular.
El chico frío de Hylton
Conocido como el Cauld Lad of Hylton, este fantasma de Sunderland sería el espíritu de un establero asesinado por el barón Hylton en 1609. Tras su muerte, el joven habría rondado el castillo, provocando desórdenes nocturnos. Un cocinero, al dejarle una capa caliente cada noche, logró calmar la aparición.
Herne el Cazador y la Caza Salvaje
Herne el Cazador es el líder fantasmagórico de la legendaria Caza Salvaje, una procesión de espectros que recorre los bosques europeos. Representado con astas en la cabeza y montado en un caballo, su figura aparece en la obra de Shakespeare "Las alegres comadres de Windsor" (1597).
Criaturas y objetos del folclore inglés
Perro negro: Un ente espectral asociado a la muerte, de gran tamaño y ojos luminosos.
Boggart: Espíritu travieso que puede habitar casas o lugares salvajes. En el norte de Inglaterra se evita nombrarlo, pues se cree que al hacerlo se vuelve incontrolable.
Brownie: Pequeño duende doméstico que ayuda en las tareas nocturnas a cambio de ofrendas como comida o leche. Rechaza la ropa; si se le ofrece, abandona la casa.
Will‑o‑the‑wisp: Luz misteriosa que aparece en pantanos y guía a los viajeros hacia el error. En la tradición galesa, la luz es el “fuego del río” de un púca, un duende travieso.
Lob (lubber devil): Ser corpulento y peludo que realiza labores domésticas a cambio de leche y una cama junto al fuego.
Hombre verde: Símbolo de renacimiento y ciclo primaveral, representado con la cara cubierta de hojas y ramas.
Tambor de Drake: Según la leyenda, el tambor que usó Sir Francis Drake vuelve a sonar cuando Inglaterra está en peligro, anunciando su regreso para defender la nación.
La rama de muérdago: Cuento de una novia que, al esconderse en un ataúd durante la Navidad, quedó atrapada y murió de asfixia; su esqueleto fue hallado años después, dando origen a una historia de terror navideña.
Conclusión
El folclore inglés es una amalgama de narraciones y supersticiones que se remontan a épocas prehistóricas. Sus leyendas siguen vivas en la cultura contemporánea, reflejando la identidad regional y la forma en que las comunidades interpretan su entorno.