historia historica

La prostitución en la Edad Media: un mal necesario

La prostitución en la Edad Media: un mal necesario

Visión de la prostitución en la Edad Media

En principio se consideraba un pecado grave, pero en la práctica la censura era mucho menor.

El sexo fuera del matrimonio se tachaba de pecaminoso, sin embargo, con el paso del tiempo la sociedad se volvió más tolerante (y algo hipócrita) y empezó a percibir la prostitución como un mal necesario del que no se podía prescindir.

Motivos de su aceptación

Principalmente había dos razones: por un lado, la prostitución servía para canalizar los impulsos sexuales más bajos y, de ese modo, evitar violaciones, que a menudo se justificaban cuando la víctima era una mujer de origen humilde; por otro, resultaba útil para los maridos insatisfechos, ya que la moral de la época imponía numerosos periodos de abstinencia, como la Cuaresma.

Los baños públicos como tapadera

Esta lógica explica la gran difusión, entre los siglos XIV y XV, de los baños públicos. En su interior se ocultaban burdeles con numerosas habitaciones, camas y «masajistas» expertas. (Más información: baños públicos en la Edad Media).

La existencia de estos lugares era evidente para todos, pero la costumbre consistía en mantenerlos alejados de los edificios sagrados y, mejor aún, fuera de los muros de la ciudad.

Es evidente que la indulgencia concedida a los maridos insatisfechos no se extendía a sus esposas, aunque estas también pudieran buscar distracciones, las cuales se pasaban por alto.