Introducción
Adolf Hitler, durante los años en que estuvo al mando de la Alemania nazi, escapó a numerosos atentados, muchos de ellos bien organizados, pero siempre salió ileso.
Los intentos más destacados
- 1938 – Maurice Bavaud: El estudiante suizo intentó disparar a Hitler durante un mitin, pero la multitud impidió que pudiera apuntar y el intento fracasó.
- 1939 – Georg Elser: Colocó una bomba en la cervecería de Múnich donde el dictador debía pronunciar un discurso. La explosión se activó aproximadamente media hora antes de lo previsto, dejando a Hitler sin daño.
- Septiembre de 1939 – Resistencia polaca: Intentó usar TNT contra el tren del Führer, pero el detonador no funcionó.
- 8 de junio de 1942 – Operación británica: Con el apoyo de los servicios secretos británicos se planificó atacar el tren, pero el explosivo alcanzó a un convoy que precedía al tren del Führer.
Estos y otros complots, provenientes de partidos prohibidos desde 1933, aristócratas, sectores militares y grupos de resistencia, nunca lograron acabar con la vida de Hitler, lo que alimentó la percepción de que era “inmortal”.
Primer plano del Führer.
Fuente: Notizie.it