Ejecutada por guillotina
María Antonieta fue ejecutada el 16 de octubre de 1793, en plena Revolución Francesa. El Tribunal Revolucionario la declaró culpable de traición y conspiración contra el Estado, dictando la pena de muerte.
La sentencia se cumplió en la Place de la Révolution, hoy conocida como Place de la Concorde, frente a una multitud que presenció el dramático momento.