Durante los famosos juicios de brujas de Salem se ejecutaron un total de 30 personas.
De ellas, 19 fueron ahorcadas y una fue aplastada bajo piedras como método de ejecución.
Además, cinco prisioneros fallecieron en la cárcel a causa de las duras condiciones y la falta de atención médica.
Estas cifras reflejan la tragedia y el clima de temor que marcó aquel episodio de la historia colonial estadounidense.