Falso planteamiento
En 1877, el jefe Joseph y los Nez Perce no huyeron simplemente; emprendieron una ardua y valiente travesía para evitar el conflicto y buscar asilo en Canadá. Su objetivo era preservar su modo de vida y defender sus tierras ancestrales, no escapar por miedo.
Durante meses recorrieron más de 1.600 kilómetros a través de montañas y ríos, enfrentando condiciones extremas y la persecución del ejército estadounidense. La ruta fue una estrategia de resistencia, destinada a llegar a un territorio donde pudieran vivir en paz bajo la protección británica.
Así, el movimiento de Joseph no fue una fuga irracional, sino una decisión calculada para garantizar la supervivencia cultural y física de su pueblo.