El "susto rojo" se refiere a periodos de intensa ansiedad pública ante la posible subversión del gobierno por movimientos comunistas o socialistas, acompañados frecuentemente de persecuciones y censuras contra sospechosos de simpatizar con esas ideologías.
Origen del término
La expresión surgió durante la Primera Ola del Susto Rojo, que tuvo lugar en Estados Unidos a principios del siglo XX. En esa época, el temor al comunismo y al anarquismo se extendió por todo el país, motivando investigaciones gubernamentales y procesos judiciales contra presuntos simpatizantes comunistas.
Primera Ola del Susto Rojo (1917‑1920)
Tras la Revolución Rusa de 1917, el gobierno estadounidense lanzó una serie de comisiones, como la Comisión de Investigaciones sobre la Inmigración y la Seguridad (1919), para identificar y deportar a inmigrantes considerados peligrosos. La prensa sensacionalista alimentó la histeria, generando una atmósfera de sospecha generalizada.
Segunda Ola del Susto Rojo (finales de 1940‑principios de 1950)
Durante la Guerra Fría, el conflicto entre los bloques capitalista y comunista revitalizó el miedo al infiltrado rojo. En EE. UU. y en otras naciones occidentales se intensificaron las auditorías de lealtad, los juicios de figuras públicas y la censura de obras consideradas subversivas. El senador Joseph McCarthy se convirtió en símbolo de esta fase, impulsando el llamado “macartismo”.
Ambas oleadas dejaron una profunda huella en la política y la cultura, restringiendo libertades civiles y creando un legado de desconfianza que aún se estudia en la historia contemporánea.