Huida tras el asesinato
Tras disparar a Abraham Lincoln el 14 de abril de 1865 en el Ford's Theatre, John Wilkes Booth huyó hacia el sur, atravesando Maryland y cruzando el Potomac. Caballería de la Unión y detectives lo persiguieron incansablemente.
La captura en Bowling Green
El 26 de abril de 1865, doce días después del atentado, Booth fue acorralado en el granero de la granja de Richard Garrett, cerca de Bowling Green, Virginia.
Los soldados de caballería rodearon el edificio y lo incendiaron. Booth se negó a rendirse.
El disparo mortal
El soldado de la Unión Boston Corbett disparó a través de una rendija de la pared del granero, alcanzando a Booth en el cuello. El disparo le provocó la muerte instantánea.
Destino de los restos
El cuerpo de Booth fue trasladado a Washington D.C., donde se enterró en secreto en la prisión del antiguo Capitolio. En 1867 sus restos fueron reubicados en el cementerio de Baltimore, Maryland.
Ayuda y traición
Durante su huida, Booth contó con la colaboración de simpatizantes confederados. Finalmente, uno de sus antiguos cómplices lo delató a las autoridades de la Unión, lo que facilitó su captura y muerte.