Origen del apellido Marrero
El apellido Marrero es de origen español y se formó como un apellido toponímico, es decir, a partir del nombre de un lugar de residencia: la localidad de Marrero, situada en las Islas Canarias.
Se cree que el vocablo proviene de la lengua guanche, la lengua indígena de las Canarias. La hipótesis más aceptada relaciona “Marrero” con la palabra guanche mar, que significa “mar”, y el sufijo español -ero, que indica origen o pertenencia, lo que podría traducirse como “del mar”.
Actualmente, el apellido es frecuente en las Islas Canarias y en todas aquellas regiones donde la emigración canaria ha dejado huella, como gran parte de América Latina y algunas zonas del sur de los Estados Unidos.