La crisis de Agadir se resolvió mediante una serie de negociaciones y acuerdos internacionales.
Tratado franco-alemán (4 de noviembre de 1911)
Compensación a Alemania: Alemania reconoció el control francés sobre Marruecos a cambio de una compensación territorial en el África Ecuatorial francesa (actuales República del Congo, Chad y República Centroafricana).
Colaboración económica: Ambas naciones acordaron respetar los intereses económicos mutuos en sus respectivas zonas de influencia.
Segunda Conferencia de la Crisis Marroquí (1912)
Reconocimiento internacional del protectorado francés: Las principales potencias europeas aceptaron el protectorado francés sobre Marruecos, concediendo excepciones a España en determinadas áreas.
Política de puertas abiertas: Se estableció un régimen de “puertas abiertas” que garantizaba el acceso económico igualitario para todas las naciones en la zona internacional de Tánger.
Estos esfuerzos diplomáticos pusieron fin a la crisis de Agadir, disminuyeron las tensiones entre Francia y Alemania y, aunque solo de forma temporal, aliviaron la atmósfera de rivalidad en Europa antes del estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914.