Los perros en la Edad Media
En la época medieval los perros ya formaban parte de la vida cotidiana. Se utilizaban para cazar, pastorear, proteger y como compañía.
Animales de compañía estaban presentes en todos los estratos sociales: nobles, clérigos y campesinos tenían perros.
Las razas más comunes incluían los mastines y los perros de caza como el galgo y el bulldog, que servían como guardianes y cazadores. También eran populares razas más pequeñas, como los terriers, los retrievers y los spaniels.
Los perros acompañaban a sus dueños en castillos, granjas y caminos, desempeñando múltiples roles esenciales.