historia historica

El champán "para el pueblo" del camarada Stalin: ¿qué relación tenía el dictador soviético con el vino espumoso?

Muchos polacos no pueden imaginar una fiesta de Nochevieja sin él. Su popularidad se evidencia en la gran cantidad de imitaciones. Me refiero al vino blanco, dulce y espumoso, conocido como “champán” soviético o ruso.

La extraordinaria popularidad del vino espumoso dulce de producción soviética no fue casual. Su origen y receta fueron discutidos en los más altos niveles del gobierno. En 1924, el premier Alexei Rykov impulsó la iniciativa de crear una versión propia del “champán”. De este modo, los dirigentes querían demostrar que, dos años después del sangriento conflicto civil (1917‑1922), la vida en la URSS volvía a la normalidad.

El camarada Stalin cuida al pueblo trabajador

El jefe de Estado encargó a especialistas polacos desarrollar un vino barato pero de calidad, al alcance de cualquier ciudadano soviético. El ciclo de producción debía ser corto para mantener bajos los costos. La tarea quedó en manos del profesor Anton Frolov‑Bagriejew, quien había trabajado en la industria vitivinícola desde la época zarista.

Frolov‑Bagriejew visitó varias bodegas de Europa occidental, pero decidió no copiar sus métodos. Ideó su propio proceso, llamado “reservorio”. La diferencia clave era que la segunda fermentación se realizaba en tanques de 5 o 10 toneladas, no en botellas, lo que reducía el tiempo de elaboración a aproximadamente un mes. Se dice que el propio Stalin, aficionado al vino, participó en la creación del “champán” soviético, probando las propuestas del científico y eligiendo, a su juicio, el mejor sabor.

El champán  para el pueblo  del camarada Stalin: ¿qué relación tenía el dictador soviético con el vino espumoso?

El “champán” soviético se convirtió rápidamente en la bebida preferida de los ciudadanos de la URSS, ganando popularidad año tras año.

En 1936, el Comité Político del Comité Central del CPSU autorizó la producción bajo la marca Sovetsky Shampanskoye. Anastas Mikoyan, miembro del Politburó, elogió al líder soviético por su preocupación por el bienestar de los trabajadores:

«El camarada Stalin se compromete a construir el socialismo en nuestro país. No descuida los asuntos triviales, porque cada detalle importa. Stalin dice que hoy los dirigentes laborales, obreros e ingenieros perciben altos salarios. Y si desean beber champán, ¿pueden comprarlo? El champán es símbolo de prosperidad y estabilidad financiera.»

A escala masiva

En 1937 el Departamento de Productos Alcohólicos de Rostov‑on‑Don inició la producción. La ubicación se eligió por la proximidad del Cáucaso, donde abundaban viñedos de excelentes variedades de uva. La capacidad inicial de la planta era de 500 000 botellas al año; al final de la Unión Soviética alcanzó los 24 millones. Curiosamente, durante décadas la mano de obra fue mayoritariamente femenina, ya que se consideraba que los hombres se “embriagaban” demasiado y eran despedidos.

Se establecieron más empresas estatales en Moscú, Leningrado, Járkov, Kiev y Minsk. El Sovetsky Shampanskoye ganó seguidores y los noticieros de la época mostraban a obreros bebiéndolo en simples vasos de aluminio. La bebida era tan accesible que incluso se vendía en barriles.

El champán  para el pueblo  del camarada Stalin: ¿qué relación tenía el dictador soviético con el vino espumoso?

En 1985 la producción volvió a colapsar, esta vez por la campaña antidroga de Mijaíl Gorbachov, que aumentó los precios, impuso sanciones por consumo en lugares públicos y limitó la producción de alcohol.

Durante la Gran Guerra Patria la industria se vio afectada, pero tras la victoria sobre Alemania la producción de champán se reanudó y su popularidad siguió creciendo, incluso se comenzó a exportar. Sin embargo, para venderlo en el exterior se acordó usar el nombre “Sovetsky Igristoye”, ya que la denominación “champán” está protegida exclusivamente para los vinos espumosos de la región de Champagne, en Francia.

Como parte de la lucha contra la embriaguez, el gobierno ordenó la destrucción de viñedos; en Moldavia desaparecieron 80 000 personas y se arrasaron 210 000 ha de cultivos. En 1985‑86 los soviéticos tuvieron que celebrar la Nochevieja sin su champán favorito. Dos años después la campaña fue abandonada por considerarse un error.

Víctima de la descomunización

Tras la disolución de la URSS, los productores de vino espumoso tuvieron que adaptarse a la economía de mercado. Lograron no solo superar los obstáculos, sino también aumentar la capacidad de producción a 220 millones de botellas al año.

El famoso vino también se elabora en Ucrania. En abril de 2016 las autoridades ucranianas decidieron eliminar el término “sovetskoye” (soviético) del nombre y sustituirlo por “sovietovskoye” o “svetskoye”. “El sorprendente efecto de la descomunización”, comentó la decisión en redes sociales. Los productores aseguraron que la calidad del champán se mantendría.

Bibliografía

  1. Documental «Советское шампанское» (ATN).
  2. Wiernicka V. Secrets of the Soviet Union. Łódź, Księży Młyn, 2020.
  3. https://echo.msk.ru/news/1688114-echo.html (consultado el 18/12/2020).