Un hallazgo sorprendente en Egipto
Un equipo internacional de investigadores ha detectado un espacio desconocido dentro de la Gran Pirámide de Keops, que alcanza los 139 m de altura. El hallazgo se logró mediante muonografía, una técnica que emplea muones –partículas que llegan constantemente del cosmos– para “escudriñar” la estructura de piedra.
Características del nuevo espacio
Según los datos, la cavidad alargada mide al menos 30 m de longitud y tiene un diámetro comparable a la Gran Galería subterránea, cuya anchura oscila entre uno y dos metros y su altura llega a casi nueve metros. Los investigadores aún desconocen la forma exacta y el contenido de la cámara, ya que la resolución del método no permite detalles más precisos.
Método de muonografía
La muonografía funciona de forma similar a una tomografía computarizada, pero en lugar de rayos X utiliza muones, partículas generadas cuando la radiación cósmica impacta la atmósfera terrestre. A diferencia de los rayos X, los muones atraviesan la piedra con relativa facilidad, permitiendo medir la densidad del material entre los detectores y la superficie.
Los científicos colocaron detectores de muones tanto fuera como dentro de la pirámide, incluidos puntos estratégicos como la Cámara del Rey. Estos dispositivos, semejantes a placas fotográficas, registran las trayectorias de los muones que los atraviesan. Tras varios meses de mediciones, se identificaron no solo los espacios ya conocidos, sino también la nueva cavidad situada sobre la Gran Galería. Podría tratarse de una sola cámara alargada o de varias salas pequeñas; la técnica actual no es lo suficientemente sensible para distinguirlas.
Antecedentes y contexto
En la década de 1960 se aplicó la misma técnica a la pirámide de Kefrén sin encontrar nuevas cavidades. Ahora, el equipo conjunto de científicos japoneses y franceses ha publicado el descubrimiento en la revista Nature.
Expectativas y próximos pasos
Por el momento, no se planifican expediciones para explorar físicamente la cámara. Los investigadores pretenden refinar el mapa de la cavidad mediante nuevas tomografías de muones, lo que permitirá una descripción más detallada.
Los arqueólogos advierten que, aunque es tentador imaginar tesoros o funciones misteriosas, la nueva cavidad podría simplemente haber servido como zona de alivio estructural para la construcción. Sea cual sea su propósito, la pirámide de 4 500 años seguirá ofreciendo enigmas a los científicos durante mucho tiempo.