1. Comandante del ejército mexicano
Santa Anna, presidente de México, dirigió personalmente las tropas en la campaña contra los colonos texanos rebeldes en 1835‑1836.
2. El asedio al Álamo
En febrero de 1836, el ejército de Santa Anna rodeó el Álamo, una antigua misión española en San Antonio defendida por una pequeña guarnición bajo el mando del coronel William Barret Travis.
3. Exigencia de rendición
Santa Anna envió un ultimátum a Travis solicitando la rendición incondicional. La respuesta de los texanos, “¡Victoria o muerte!”, quedó famosa.
4. Asalto y captura
El 6 de marzo de 1836 ordenó un asalto total. Tras intensos combates, las fuerzas mexicanas superaron a los defensores y tomaron el fuerte.
5. Masacre de los defensores
Aunque había prometido cuartel, muchos de los que sobrevivieron fueron ejecutados. Este acto alimentó el grito de “¡Recuerden el Álamo!” que impulsó la resistencia texana.
6. Consecuencias
La victoria mexicana en el Álamo fue táctica, pero tuvo un alto costo político. La brutalidad del asalto galvanizó la causa texana y, meses después, condujo a la derrota de Santa Anna en la Batalla de San Jacinto.
En resumen, Santa Anna fue el estratega y cabeza del ejército mexicano en la Batalla del Álamo; sus decisiones marcaron el desarrollo de la Revolución de Texas y las relaciones México‑Texas durante décadas.