Contexto de la campaña del sur
En el otoño de 1780, cuando Nathanael Greene asumió el mando del ejército continental en el sur, los británicos controlaban gran parte de la región y sus fuerzas estaban seriamente reducidas.
Estrategia de guerrilla
En lugar de buscar una batalla convencional, Greene adoptó una táctica de guerra de guerrillas: dividió sus tropas en unidades pequeñas y móviles que atacaban las líneas de comunicación británicas, hostigaban sus suministros y mantenían al enemigo desorientado.
Evita el enfrentamiento directo con los cuerpos británicos mayores y se concentra en sorprender unidades aisladas y cortar sus rutas de aprovisionamiento.
Resultados y legado
Esta estrategia desgastó los recursos británicos, infligió daños significativos y redujo las bajas americanas. Combinada con tácticas fabianas y retiradas estratégicas, permitió a Greene debilitar al enemigo y recuperar gradualmente el control de las colonias del sur.
El uso de la guerrilla fue decisivo en batallas clave como Guilford Courthouse y Eutaw Springs, y contribuyó al colapso británico que culminó con la rendición en Yorktown en 1781.